adys cupull, cuba
LAS DOS FUENTES NO SE SECARÁN JAMÁS
Por Adys Cupull
Han brotado dos fuentes donde asesinaron al Che como vaticinó la poetisa española María Teresa León, cuya obra fue recordada en el XII Festival Internacional de Poesía de La Habana, por el escritor Froilán González, en el Homenaje al Comandante Ernesto Guevara que se desarrolló en el Centro de Documentación aledaño al Mausoleo que guarda sus restos en la histórica ciudad de Santa Clara.
La incesante lluvia no pudo impidir a los poetas llegar al sitio donde los esperaba la escultura de un niño sentado en una pequeña silla: La Imagen de "Ernestito" cuando tenía cerca de 10 años.
La argentina Ana María Erra, viuda de Don Ernesto Guevara Lynch, acercó más al niño y al hombre, al auditorio que estuvo atento a cada una de sus palabras, cuando narró la relación entre padre e hijo, y leyó la dedicatoria que el Che escribió a su padre en un libro de poemas. Recordó que Guevara Lynch, era un ferviente lector de poemas, vocación que inculcó a sus hijos.
Aitana Alberti presidió el recital, la solemnidad formó parte de la presentación del programa que unió voces de Argentina, Australia , Egipto, Palestina, Angola, España, Ecuador, México, Alemania, y autores de las ciudades de La Habana y Santa Clara, que declamaron a la vida, a la paz, a los sueños, alegría, rebeldía, justicia, amor; y transitaron por el camino de la libertad y la justicia.
Mientras la poesía exista, los poetas vivirán, no importa el matiz de las voces, sea alto o bajo, cadencioso, suave o fuerte, perdurarán ellos, sus poemas, y su voz, por siempre.
Froilán González relató su encuentro con el poeta español Rafael Alberti, de quien dijo, que se le quebró la voz al recordar lo que leyó su esposa, María Teresa León, para protestar por el asesinato del Che, en un multitudinario acto efectuado en Roma, en octubre de 1967.
Estas fueron sus palabras:
"Yo traigo el dolor y la pena de Rafael Alberti, y con la mía, la de todos los exiliados de España, y el dolor de los que se quedaron allá con la mirada vuelta hacia la libertad, el dolor de la juventud española que no dobla las rodillas y que había visto en el Che Guevara un héroe del rabioso tiempo presente de nuestra América Latina.
"Murió en su ley, próximo a la América más pobre, más abandonada, despojado de todo, menos de su esperanza. En el lugar en que lo asesinaron brotarán dos fuentes, la de la libertad y la de la justicia. Los indios bolivianos, los desheredados de un continente, murmurarán su nombre, dirán que está vivo, que golpea a sus puertas porque tiene sed y dejarán en las ventanas una jarra de agua para que el Che beba al pasar. Porque pasará y recorrerá todo un continente y su nombre será la fuerza del futuro, la alta estrella de la Cruz del Sur que llamará a toda la América a alzarse y luchar por su independencia política y económica contra todos los dominios extranjeros."
Así va América, Y como si María Teresa continuara hablando, se escucharon los versos del poema "Testamento" de su hija, Aitana Alberti, dedicado al poeta Antonio Guerrero, encarcelado injustamente en los Estados Unidos, por luchar contra el terrorismo.
Se sintió en lo más íntimo, la profunda evocación a la paz, a la justicia y a la libertad de los cinco Héroes: Antonio, Gerardo, Fernando, Ramón y René: brotaron las dos fuentes para no secarse jamás.
TESTAMENTO
A Antonio Guerrero,
poeta cubano, preso en una
cárcel norteamericana
en el miedo del hombre
pongo manos abiertas
en la debilidad del hombre
la fuerza de la luz
en la pequeñez del hombre
pongo lo inmenso de su espíritu
en la locura del hombre
el fiel del pensamiento
en la doblez del hombre
pongo banderas cándidas
en la arrogancia del hombre
el equilibrio de los justos
en el llanto del hombre
pongo palomas blancas
en el dolor del hombre
un escudo de abrazos
y qué pondré en la casa
derruida del hombre?
qué en el martirio
de las cosechas calcinadas?
y qué en lugar del hijo
asesinado del hombre?
qué en los ríos los bosques
las aldeas los mares?
y qué pondré en el regazo
de la madre del hombre?
y qué en el cráter donde una vez
se alzaron los sueños del hombre?
AITANA ALBERTI
En Pleamar, La Habana,
frente a la corriente del Golfo. 17 de mayo de 2003
Por Adys Cupull
Han brotado dos fuentes donde asesinaron al Che como vaticinó la poetisa española María Teresa León, cuya obra fue recordada en el XII Festival Internacional de Poesía de La Habana, por el escritor Froilán González, en el Homenaje al Comandante Ernesto Guevara que se desarrolló en el Centro de Documentación aledaño al Mausoleo que guarda sus restos en la histórica ciudad de Santa Clara.
La incesante lluvia no pudo impidir a los poetas llegar al sitio donde los esperaba la escultura de un niño sentado en una pequeña silla: La Imagen de "Ernestito" cuando tenía cerca de 10 años.
La argentina Ana María Erra, viuda de Don Ernesto Guevara Lynch, acercó más al niño y al hombre, al auditorio que estuvo atento a cada una de sus palabras, cuando narró la relación entre padre e hijo, y leyó la dedicatoria que el Che escribió a su padre en un libro de poemas. Recordó que Guevara Lynch, era un ferviente lector de poemas, vocación que inculcó a sus hijos.
Aitana Alberti presidió el recital, la solemnidad formó parte de la presentación del programa que unió voces de Argentina, Australia , Egipto, Palestina, Angola, España, Ecuador, México, Alemania, y autores de las ciudades de La Habana y Santa Clara, que declamaron a la vida, a la paz, a los sueños, alegría, rebeldía, justicia, amor; y transitaron por el camino de la libertad y la justicia.
Mientras la poesía exista, los poetas vivirán, no importa el matiz de las voces, sea alto o bajo, cadencioso, suave o fuerte, perdurarán ellos, sus poemas, y su voz, por siempre.
Froilán González relató su encuentro con el poeta español Rafael Alberti, de quien dijo, que se le quebró la voz al recordar lo que leyó su esposa, María Teresa León, para protestar por el asesinato del Che, en un multitudinario acto efectuado en Roma, en octubre de 1967.
Estas fueron sus palabras:
"Yo traigo el dolor y la pena de Rafael Alberti, y con la mía, la de todos los exiliados de España, y el dolor de los que se quedaron allá con la mirada vuelta hacia la libertad, el dolor de la juventud española que no dobla las rodillas y que había visto en el Che Guevara un héroe del rabioso tiempo presente de nuestra América Latina.
"Murió en su ley, próximo a la América más pobre, más abandonada, despojado de todo, menos de su esperanza. En el lugar en que lo asesinaron brotarán dos fuentes, la de la libertad y la de la justicia. Los indios bolivianos, los desheredados de un continente, murmurarán su nombre, dirán que está vivo, que golpea a sus puertas porque tiene sed y dejarán en las ventanas una jarra de agua para que el Che beba al pasar. Porque pasará y recorrerá todo un continente y su nombre será la fuerza del futuro, la alta estrella de la Cruz del Sur que llamará a toda la América a alzarse y luchar por su independencia política y económica contra todos los dominios extranjeros."
Así va América, Y como si María Teresa continuara hablando, se escucharon los versos del poema "Testamento" de su hija, Aitana Alberti, dedicado al poeta Antonio Guerrero, encarcelado injustamente en los Estados Unidos, por luchar contra el terrorismo.
Se sintió en lo más íntimo, la profunda evocación a la paz, a la justicia y a la libertad de los cinco Héroes: Antonio, Gerardo, Fernando, Ramón y René: brotaron las dos fuentes para no secarse jamás.
TESTAMENTO
A Antonio Guerrero,
poeta cubano, preso en una
cárcel norteamericana
en el miedo del hombre
pongo manos abiertas
en la debilidad del hombre
la fuerza de la luz
en la pequeñez del hombre
pongo lo inmenso de su espíritu
en la locura del hombre
el fiel del pensamiento
en la doblez del hombre
pongo banderas cándidas
en la arrogancia del hombre
el equilibrio de los justos
en el llanto del hombre
pongo palomas blancas
en el dolor del hombre
un escudo de abrazos
y qué pondré en la casa
derruida del hombre?
qué en el martirio
de las cosechas calcinadas?
y qué en lugar del hijo
asesinado del hombre?
qué en los ríos los bosques
las aldeas los mares?
y qué pondré en el regazo
de la madre del hombre?
y qué en el cráter donde una vez
se alzaron los sueños del hombre?
AITANA ALBERTI
En Pleamar, La Habana,
frente a la corriente del Golfo. 17 de mayo de 2003
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Por lobitogabriel - 5 de Junio, 2007, 8:46, Categoría: memorias
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